Tratamiento del ronquido y del SAHOS

Durante el sueño se pueden producir una serie de eventos respiratorios dentro de los cuales se incluyen:

Ronquido: es el sonido de la respiración profunda producido en la vía aérea mientras se duerme sin que existan episodios de apneas, hipopneas o desaturación. No debería existir hipersomnolencia diurna asociada.

Apnea: es la ausencia o reducción del flujo aéreo superior al 90% durante al menos 10 segundos. Si esto se acompaña de esfuerzo respiratorio se denomina apnea obstructiva y en ausencia de esfuerzo respiratorio se denomina apnea central.

Hipopnea: es la reducción del flujo aéreo superior al 30% e inferior al 90% durante al menos 10 segundos, que origina una desaturación de oxigeno mayor del 2-4%.

Estos y otros eventos son identificados a través de la polisomnografía (PSG), la cual es considerada el patrón de oro para el estudio del sueño. Este test consiste en recopilar una serie de parámetros neurofisiológicos y cardiorrespiratorios mientras se duerme. Nos ayuda además a diferenciar las apneas fisiológicas de las apneas patológicas, las apneas centrales de las obstructivas, así como a conocer  la severidad de las mismas.

El documento de consenso español sobre el síndrome de apnea-hipopnea del sueño publicado en 2005 define al SAHOS como un grupo de signos y síntomas que ocurren como consecuencia de episodios repetidos de obstrucción parcial o total de la vía aérea debido al colapso del tejido blando faríngeo durante el sueño. La principal consecuencia de dicho colapso en la vía aérea es la falta de oxigeno mientras se duerme, lo que con el tiempo desencadenará una serie de graves consecuencias en el paciente.

Consecuencias clínicas del SAHOS:

Relacionadas con el sueño: hipersomnolencia diurna, cefalea matutina, predisposición a los accidentes de tráfico, depresión e irritabilidad.

Cardiovasculares: hipertensión arterial, arritmias, ictus, enfermedad coronaria, insuficiencia cardiaca.

Pulmonares: hipertensión pulmonar, cor pulmonare.

Otras: muerte súbita.

Factores de riesgo para el SAHOS

  • Sobrepeso y obesidad
  • Factores anatómicos: tejido blando de la via aérea hipertrófico (Amígdalas hipertróficas, hipertrofia de adenoides, etc), hipoplasia del maxilar, retrognatia
  • Edad avanzada
  • Sexo masculino: los hombre tienen el doble de predisposición a sufrir de SAHOS que las mujeres
  • Menopausia
  • Historia familiar de SAHOS
  • Uso de sedantes
  • Consumo de alcohol
  • Consumo de tabaco

Tratamiento:

Desde nuestra experiencia cuando un paciente nos consulta por  ronquido es muy importante dilucidar si se trata de un roncador simple o si se trata de un paciente con SAHOS. Por tanto, con este propósito, antes de indicar un tratamiento le realizaremos una historia clínica completa con anamnesis y examen físico , y si fuera necesario se indicaría una polisomnografía y de forma individualizada se propondrá un plan terapéutico.

Se suele iniciar recomendando cambios en el estilo de vida y medidas tanto farmacológicas  como no farmacológicas. Solo en caso de persistencia de los síntomas a pesar de haber seguido todas las recomendaciones es cuando se indicará un tratamiento quirúrgico dentro de los cuales se incluyen diferentes procedimientos y como siempre dependerá de cada caso de forma individual.

Roncador simple

Tratamiento médico:

  1. Perder peso
  2. Eliminar la ingesta de alcohol, el tabaco, cafeína y el uso de sedantes
  3. Modificar la posición al dormir
  4. Tratamiento médico del reflujo gastro-esofágico, sinusitis, poliposis nasosinusal
  5. Tiras nasales
  6. Dispositivos de ampliación oral

Tratamiento quirúrgico:

  1. Septoplastia
  2. Turbinoplastia (cirugía de los cornetes)
  3. Implantes en el paladar
  4. Radiofrecuencia sobre el paladar blando
  5. Somnoplastia (ablación del tejido blando de la vía aérea superior)

SAHOS

Tratamiento médico:  

  1. Cambios en el estilo de vida: perder peso, limitar la ingesta de alcohol, el tabaco, la cafeína, y el uso de sedantes.
  2. Tratamiento farmacológico: uso de corticoides nasales o descongestionantes, tratamiento del reflujo gastro-esofágico.
  3. CPAP (Continuous Positive Airway Pressure): dispositivo mecánico que actúa enviando una presión positiva continua a las vías aéreas para mantenerlas abiertas y evitar su colapso y los episodios de apnea. Es considerado el tratamiento primario o el patrón de oro en paciente con SAHOS leve a severo y múltiples estudios avalan su efectividad. Lamentablemente también es conocido un alto porcentaje de abandonos del tratamiento.
  4. Dispositivo de avance mandibular: tratamiento de primera línea al mismo nivel de la CPAP en aquellos pacientes con SAHOS leve o moderado y como segunda línea en los casos severos.

Tratamiento quirúrgico:

Indicado en aquellos pacientes con pobre calidad de vida, hipersomnolencia diurna y que no logran adaptarse al CPAP, y en los que , además, se identifique un punto de colapso anatómico corregible con cirugía.

Los tipos de cirugías que pueden realizarse, dependiendo de la localización anatómica del colapso son:

Cirugía Nasal: La cirugía de la nariz  en pacientes con SAHOS mejora principalmente la adaptación al CPAP. Se incluye la septoplastia (cirugía del tabique nasal), la turbinoplastia (cirugía de los cornetes), la polipectomía, la reconstrucción de los colapsos valvulares, y la rinoplastia funcional.

Cirugía Faríngea: adenoidectomía (resección de las adenoides o vegetaciones), amigdalectomía (resección de las amígdalas), faringoplastias, reducción de la base de lengua, avance de genioglosos, suspensión hioidea.

Cirugía Laríngea: epiglotoplastia, traqueotomía

Otras cirugías: estimulación del nervio hipogloso, cuya función es aumentar el tono muscular de la faringe y mejorar el flujo inspiratorio.

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