Acúfeno o tinnitus

Mujer con acúfenos, tinnitus o ruidos de oídos

Acúfeno o tinnitus se define como la percepción de un sonido sin que exista una fuente sonora externa. Aproximadamente un 15% de la población ha experimentado alguna vez un acúfeno pero afortunadamente solo un 20% precisa de una acción terapéutica para su manejo.

<span”>No es considerado una enfermedad como tal, se trata de un síntoma que puede estar asociado a múltiples causas y factores agravantes.

Puede percibirse en uno o en ambos oídos, tanto dentro como de fuera de la cabeza y está asociado frecuentemente a una pérdida auditiva. La calidad del acúfeno también puede variar, pudiendo ser como un zumbido, un pitido, o un sonido pulsátil, como si fueran los latidos del corazón, entre otros.

Por otro lado la forma en la que el acúfeno afecta a la calidad de vida de las personas que los padecen también varía mucho: si bien para la mayoría es llevadero, hay personas a las que les generan gran ansiedad, e incluso depresión y cambios en su comportamiento.

Un acúfeno “problema” se considera aquel que perdura seis meses o más y que tiene un efecto negativo en la calidad de vida del paciente.

Clasificación Acúfenos:

  • Acúfeno primario: se usa para describir aquellos acúfenos idiopáticos y puede estar asociado o no a hipoacusia.
  • Acúfeno secundario: se usa para describir aquellos acúfenos que están asociados a una causa subyacente específica o a una condición orgánica identificada.
  • Acúfeno pulsátil: es aquel ruido percibido como los latidos del corazón. Puede ser secundario a variantes de la normalidad anatómica como es un bulbo de la vena yugular procidente, o patologías como la hipertensión arterial, la hipertensión intracraneal benigna, las malformaciones arterio-venosas, la otosclerosis, o neoplasias vasculares, entre otras.

Causas Acúfenos:

Se han descrito múltiples hipótesis sobre la etiología de los acúfenos pero su mecanismo exacto sigue siendo tema de investigación. Hasta ahora lo que sabemos es que son el resultado de una actividad aberrante en cualquier punto a lo largo de la vía auditiva desde la cóclea hasta la corteza auditiva. Dentro de las teorías destacan un daño en las células ciliadas con una sobreestimulación sobre el nervio auditivo o bien una falta de supresión de la corteza auditiva sobre la actividad del nervio auditivo.

De cualquier forma existen muchas condiciones tanto otológicas como no otológicas que asocian acúfenos como son:

  • Patologías otológicas : exposición prolongada al ruido, otosclerosis, presbiacusia, hipoacusia brusca, enfermedad de Meniere, otitis media, ccirugía del oído.
  • Patologías neurológicas: nneurinoma del acústico, esclerosis múltiple, trauma craneoencefálico.
  • Patologías infecciosas:  meningitis, sífilis, tuberculosis, sarampión.
  • Efecto adverso medicamentoso: algunos antinflamatorios, aminoglucósidos, diuréticos de asa, algunos quimioterápicos, algunos opioides…
  • Trastornos metabólicos: diabetes mellitus, anemia, déficit de vitamina B12, déficit de zinc, hipotiroidismo e hipertiroidismo.
  • Trastornos Cardiovasculares:  Hipertensión arterial, arritmias cardíacas, arteriosclerosis.
  • Trastornos Psiquiátricos: depresión y ansiedad.
  • Otros: disfunción de la articulación temporo-mandibular, estrés…

Diagnóstico Acúfenos:

Cuando el paciente presente un acúfeno constante debe consultar a su médico, a quien se recomienda iniciar el estudio de causas no otológicas con el control de la tensión arterial, auscultación cervical, electrocardiograma, analítica que incluya hemograma con recuento, bioquímica (glucemia, función real, lípidos), pruebas autoinmunes, hormonas tiroideas, serologías y niveles de zinc y magnesio, además del control de la medicación que sigue el paciente, en busca de posibles efectos adversos.

Si se trata de un acúfeno constante, especialmente si es unilateral, es necesaria la valoración por un Otorrinolaringólogo, quien al realizar la historia clínica indagará sobre las características del ruido y si éste se asocia a otros síntomas otológicos, como pérdida auditiva, vértigo o distorsión sonora. Un cuestionario estandarizado permitirá valorar de una manera objetiva el grado de incapacidad que le genera el acúfeno.

La exploración otorrinolaringológica habitual en estos casos incluye otoscopia, fibroscopia, impedanciometría, audiometría y, si fueran precisas,  otras pruebas otoneurológicas, tales como otoemisiones acústicas, potenciales evocados auditivos de tronco cerebral o potenciales evocados auditivos de estado estable.

Está indicado realizar una prueba de imagen craneal (TC o RM) si el acúfeno es pulsátil, asocia hipoacusia neurosensorial unilateral o asimétrica y en los casos que asocie alguna focalidad neurológica.

En un alto porcentaje de los casos todas las exploraciones y pruebas complementarias son normales.

Abordaje terapéutico

Lo primero y lo más importante en cualquier patología es la prevención. En el caso de los acúfenos este aspecto es fundamental dada la complejidad y dificultad para su tratamiento. Por tanto, se aconseja evitar la exposición a ruidos intensos al igual que acudir al otorrinolaringólogo ante la presencia de  dolor de oído, supuración  y/o pérdida auditiva de inicio brusco.

En cuanto al tratamiento farmacológico, existen numerosos medicamentos que se han usado para el manejo de los acúfenos incluyendo: vasodilatadores, antiisquémicos cerebrales, benzodiacepinas, anticonvulsivantes, antidepresivos, corticoides, productos de origen natural y suplementos vitamínicos. Aunque pueden ser una ayuda, ninguno hasta el momento ha demostrado científicamente ser 100% eficaz.

En cuanto al tratamiento quirúrgico, existen patologías otológicas susceptibles de tratamiento quirúrgico como lo son la otosclerosis o el neurinoma del nervio acústico, pero lamentablemente la cirugía no garantiza la desaparición del acúfeno. La cirugía como tratamiento sintomático del acúfeno se ha estudiado con técnicas como la laberintectomía, neurotomía coclear e incluso el implante coclear, siendo al parecer eficaces pero conllevando una serie de riesgos y consecuencias como la pérdida permanente de la audición.

Lo que ha demostrado mayor eficacia en el manejo de este síntoma, son todas aquellas medidas que permiten al paciente habituarse al acúfeno, disminuyendo la percepción del mismo. Algunas de estas medidas son:

  • Educación y asesoramiento profesional
  • Evitar el silencio absoluto
  • En pacientes que asocien hipoacusia la adaptación de un audífono es la mejor forma de disminuir la percepción del ruido
  • Terapia de reentrenamiento (TRT) la cual incluye consejo terapéutico, la terapia sonora entre otros
  • Descansar adecuadamente y disminuir los niveles de estrés

Finalmente es importante recordar que se debe estudiar y tratar cada paciente de forma individual y se necesitan más estudios científicos en este campo para encontrar el origen de este padecimiento.

Descargue y conteste el Test de evaluación de incapacidad de acúfeno (Tinnitus handicap Inventory) y traigalo cuando venga a la consulta:

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