Parotidectomía (Cirugía de la glándula parótida)

La parotidectomía es el procedimiento quirúrgico mediante el cual se reseca parte o en su totalidad la glándula parótida.

Glándula parótida y ramas del nervio facial

La glándula parótida es una glándula salivar primaria. Tenemos una de cada lado y se encuentran ubicadas en la parte más alta del cuello, en la región preauricular.

En íntima relación con esta glándula se encuentra el nervio facial (nervio encargado de inervar la musculatura de la expresión facial). El recorrido del nervio fácil sirve como referencia para diferenciar el lóbulo superficial y el profundo de la glándula, aunque no exista una barrera real que separe a la glándula en dos.

Por tanto, uno de los principales objetivos durante una parotidectomía es identificar y preservar las ramas del nervio facial.

¿Cuándo está indicado realizar una parotidectomía?

La principal indicación para realizar una parotidectomía es la tumoral. Los tumores que afectan a la glándula parótida son en su mayoría benignos, solo en un 20% son malignos.

Para el diagnóstico de estas tumoraciones a parte de la exploración física de cabeza y cuello realizada en la consulta, será necesario una prueba de imagen (TC o RM) que nos dará información del contenido y relación de la lesión con las estructuras adyacentes.

Se solicitará además una punción aspiración con aguja fina (PAAF) lo cual nos dará el diagnostico histológico sugerente de benignidad o malignidad.

Otras indicaciones incluyen:

  • Parotiditis crónica
  • Sialolitiasis (cálculos en el conducto secretor)
  • Absceso parotídeo

¿Cuáles son las contraindicaciones de una parotidectomía?

Se contraindica realizar una parotidectomía en pacientes con tumoraciones benignas con alto riesgo anestésico. En estos casos en preferible la observación.

En pacientes con múltiples quistes intraparotídeos es conveniente descartar infección por el VIH antes de indicar una parotidectomía. Los quistes linfoepiteliales benignos son una patología frecuente y recurrente en los pacientes con VIH,  y suelen caracterizarse por una  buena respuesta al tratamiento antiretroviral.

¿Cómo se realiza una parotidectomía?

Esta cirugía se realiza bajo anestesia general, con el paciente en decúbito supino e hiperextensión cervical. Se hace una incisión que suele extenderse desde la zona preauricular hasta por debajo del ángulo mandibular.

Se procede a continuación a disecar la glándula y localizar una serie de referencias anatómicas que nos permiten identificar la salida del nervio facial. A partir de allí se va resecando la lesión en cuestión preservando cada una de las ramas del nervio facial.

Desde hace algunos años, contamos con la ayuda de un dispositivo de monitorización del nervio facial. Este sistema consiste en unos electrodos de electromiografía que se colocan en los principales músculos faciales del paciente.

Se recomienda resecar la lesión rodeada de tejido sano para disminuir así el riesgo de recidiva.

Una vez finalizada la parotidectomía, se deja un drenaje de 24 a 48 h según sea necesario. El paciente deberá permanecer ingresado mientras lleve este drenaje.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de una parotidectomía?

Las potenciales complicaciones de una parotidectomía incluyen:

  • Lesión del nervio facial: es la complicación más temida. Es frecuente presentar debilidad hemifacial en especial de la rama marginal (dirigida a la comisura del labio) de forma temporal en un 18 a 60% de los casos y cerca de un 20% de forma permanente.
  • Síndrome de Frey: se produce por la inervación aberrante de las glándulas sudoríparas de la piel que se encuentran sobre la parótida, generando sudoración de la zona durante la masticación o salivación. Tiene una incidencia variable del 2-80%, dependiendo del método diagnóstivo.
  • Fístula salival y sialoceles: la superficie de la glándula que queda puede provocar una acumulación de saliva debajo de la piel (sialocele) o una fuga de saliva por la herida (fístula salival) en el 1-14% de los pacientes.
  • Adormecimiento de la zona del lóbulo de la oreja: la mayoría de los pacientes experimentan hipoestesia en la zona inervada por el nervio auricular mayor (nervio sensitivo que en algunos casos precisa ser sacrificado para una resección completa de la lesión).
  • Asimetría facial: es más probable se presente cuanto mayor sea la cantidad de tejido parotídeo resecado, y si se trata de un paciente delgado con escaso tejido celular subcutáneo.
  • Recurrencia tumoral: los tumores parotideos pueden recurrir si existen márgenes afectos, implantes tumorales satélites o afectación inadvertida del nervio facial.
  • Necrosis de la piel: un adecuado diseño del colgajo cutáneo minimiza el riesgo de necrosis de la piel.  Si esta se presenta, suele responder favorablemente al tratamiento tópico.

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