Perforación Timpánica

La perforación de la membrana timpánica puede ser la consecuencia de una infección, de un traumatismo o incluso ser parte de un procedimiento medico. Las perforaciones pueden ser temporales o permanentes y sus efectos van a variar de acuerdo al tamaño, la localización  y las condiciones patológicas asociadas.  

Causas

La infección es la principal causa de perforación timpánica. La infección aguda del oído medio puede generar relativa isquemia de la membrana timpánica que asociado al aumento de presión en el espacio del oído medio lleva al desgarro o ruptura en la membrana timpánica. surfing-1245930_1280

Las perforaciones traumáticas se producen por golpes en el oído (por ejemplo ser golpeados con la palma de la mano o impactados contra una ola en la playa). La exposición a un exceso de presión atmosférica como en el caso de una explosión también puede romper la membrana timpánica. Las personas que practican buceo al estar expuestas a la presión del agua son susceptibles a las perforaciones, especialmente si tienen antecedente de enfermedad timpánica previa.

Los intentos de extracción de cera o limpieza de oídos con irrigación de agua por personas no entrenadas puede traer como consecuencia una perforación timpánica.

Fisiopatología

La membrana timpánica tiende a cicatrizar por sí sola, incluso en pacientes que han sufrido múltiples perforaciones es frecuente encontrar el tímpano integro. En ocasiones cuando la membrana se regenera lo hace sólo con dos de sus tres capas, haciendo que esta zona tenga un aspecto más fino.

La presencia de una perforación timpánica hace al oído más susceptible a infecciones si entra agua a través del conducto auditivo externo, especialmente agua con baja tensión superficial como lo es el agua jabonosa. Por tal motivo se suele recomendar usar tapones durante la ducha y se contraindica la extracción de cerumen con agua. 

Síntomas

Un paciente con perforación timpánica puede experimentar un silbido audible durante los estornudos o al sonarse la nariz, disminución en la audición, y una mayor tendencia a las infecciones durante los catarros de vías altas y cuando entra agua al oído. La salida de secreción muco-purulenta e incluso sanguinolenta a través del oído  se puede presentar tanto en los casos agudos como en los crónicos. Suele presentar dolor cuando la perforación es aguda, las perforaciones de larga evolución no suelen ser dolorosas. 

Diagnóstico

La mayoría de perforaciones timpánicas se diagnostican a través de una otoscopia y según sea el caso a través de la otomicroscopia, en donde veremos la solución de continuidad en la membrana, el tamaño de la perforación y el aspecto de la mucosa del oído medio. perforacion-timpanica-traumatica

Las pruebas radiológicas no son necesarias, excepto si se sospecha destrucción de la cadena de huesecillos o ante la presencia de una otitis media crónica colesteatomatosa (presencia de epitelio en el oído medio capaz de erosionar y destruir el hueso).

Otras pruebas incluyen  la timpanometría  y la audiometría, la cual es obligatoria de cara al tratamiento.

Tratamiento

Como ya comentamos previamente, la mayoría de las perforaciones timpánicas tienden a cerrar por sí solas. El tratamiento médico está dirigido al control de la supuración, lo que se hace a través de gotas antibióticas y según sea el caso, también se asociarán antibióticos orales.

El tratamiento quirúrgico esta indicado en casos de pacientes muy sintomáticos y/o nadadores. Dentro del tratamiento quirúrgico existen varias opciones de menor a mayor complejidad:

  • Cauterización química de los bordes de la perforación.
  • Desbridamiento de los bordes y oclusión de la perforación con un pequeño parche a base de colágeno.
  • Desbridamiento de los bordes de la perforación y colocación de un injerto de grasa del propio paciente a forma de tapón.
  • Miringoplastia (Timpanoplastia tipo I), que suele ser el método mas utilizado en la actualidad.

Complicaciones

La persistencia de una perforación timpánica puede conllevar a la presencia de una otitis media crónica simple o una otitis media crónica colesteatomatosa y las consecuencias de la misma como hipoacusia, parálisis facial, fístulas laberínticas o infección del sistema nervioso central, entre otras.